Pastel ruso

Receta de pastel ruso

El pastel ruso, es un bizcocho borracho o una tarta ríquisima, jugosa y diferente para los más dulceros. Ideal con un café con leche bien caliente.

Ingredientes para preparar pastel ruso

  • Para la crema de mantequilla:
  • 300 gr. de azúcar glas
  • 150 ml. de agua
  • 4 yemas de huevo
  • 400 gr. de mantequilla
  • Para el almíbar:
  • 150 ml. de agua
  • 150 gr. de azúcar
  • licor al gusto
  • Para el bizcocho:
  • 6 claras de huevo
  • 150 gr. de azúcar
  • 150 gr. de harina de almendra
  • 60 gr. de harina

¿Cómo preparar pastel ruso?

  • Para comenzar a realizar nuestro pastel ruso, haremos primero el bizcocho. Ponemos en un cuenco las claras de huevo, añadiéndole el azúcar poco a poco y las preparamos a punto de nieve.
  • Mezcladas las dos harinas, se las vamos añadiendo a las claras poco a poco sin dejar de remover.
  • La mezcla la vertemos en la placa de horno, cubierta siempre con papel sulfatado para que no se pegue y lo metemos en el horno durante 15 minutos a 180 ºC.
  • El siguiente paso, es el almíbar. Hervimos agua con el azúcar, añadiendole cuando hierva el licor. Un par de minutos en el fuego y lo retiramos.
  • Por último, para terminar el pastel ruso hacemos la crema de mantequilla. En una cazuela pequeña calentamos el agua con azúcar hasta coger el punto de hebra (ver nota de autor para que sepas cómo es ese punto).
  • En un bol batimos las yemas, añadimos el almíbar caliente en hilo y sin dejar de batir, cuando se enfrié, incorporamos poco a poco la mantequilla empomada sin dejar de batir hasta que nos quede una crema homogénea y cremosa.
  • Ahora montamos el pastel ruso, partiendo el bizcocho en dos partes. Lo emborrachamos con el almíbar y, por encima, ponemos la crema de mantequilla extediéndola bien. Tapamos la crema con la otra mitad del bizcocho, emborrachamos la parte de arriba y lo decoramos con azucar glas.
  • Foto orientativa: Silverman68
Nota del autor:

Punto de hebra en el almíbar es cuando, cogiendo una gota de él entre dos dedos y separándolos, queda un filamento entre ambos. En este caso se obtiene un hilo grueso, fuerte y consistente.